Stephen Curry asegura que está “fantástico”. Los Warriors prefieren comprobarlo ellos mismos cada día.
Desde el 29 de septiembre en el campus de BYU-Hawaii, la rodilla derecha del base de 38 años estará sometida a seguimiento médico diario. En febrero de 2026, Curry fue diagnosticado con síndrome de dolor femoropatelar — la conocida “rodilla del corredor” — y se perdió 27 partidos en la segunda mitad de la temporada pasada. No hubo cirugía. No se anuncian restricciones para 2026-27. Pero a los 38 años, con veinte temporadas de NBA en el cuerpo, la diferencia entre “sin limitaciones” y “sin riesgo” puede volverse importante muy deprisa.
Stephen Curry — Rodilla derecha (síndrome femoropatelar)
Sin cirugía. Sin restricciones oficiales para 2026-27. Seguimiento diario desde el 29 de septiembre en el camp de Hawaii.
El vídeo de China que encendió las alarmas
A principios de septiembre, durante su gira Li-Ning en China, un vídeo captó a Curry con una cojera visible. Los Warriors respondieron con tranquilidad, pero según Yahoo Sports, el control médico continuo ya estaba planificado internamente. El síndrome femoropatelar tiende a volverse crónico con el uso prolongado — y ese es el riesgo real que nadie en San Francisco quiere nombrar en voz alta.
Un camp con demasiadas bajas
Golden State no solo enfrenta la incógnita de Curry. Jimmy Butler está fuera hasta enero o febrero de 2027 como mínimo, tras romper el ligamento cruzado anterior en enero. Moses Moody también arrastra problemas de rodilla. Draymond Green, Kristaps Porzingis y el rookie Yaxel Lendeborg conforman el núcleo del equipo durante los primeros meses de competición.
El camp en Hawaii se extiende hasta el 3 de octubre. Si Curry llega sano al inicio de la temporada, los Warriors tienen argumentos. Si la rodilla vuelve a fallar, el equipo no tiene margen de error.
Fuentes: NBC Sports Bay Area, Yahoo Sports, Heavy.com.
