Los Detroit Pistons no quisieron cerrar la temporada. El viernes por la noche en el Rocket Mortgage FieldHouse, el conjunto de Detroit dominó la segunda mitad y derrotó a los Cleveland Cavaliers 115-94 en el Juego 6, forzando un Juego 7 decisivo este domingo en Detroit. La victoria por 21 puntos igualó un récord de la NBA de 66 años: el mayor triunfo visitante de un equipo que iba perdiendo 2-3 en una serie.
El banquillo de Detroit, factor decisivo
Cade Cunningham lideró con 21 puntos y cinco triples, pero la diferencia la marcaron los suplentes. Paul Reed aportó 17 puntos desde el banquillo, Daniss Jenkins sumó 15 y Jalen Duren, irrelevante en los dos partidos anteriores, respondió con 15 puntos y 11 rebotes en su mejor actuación de la serie. Los Pistons aventajaron a Cleveland por 25 puntos en la segunda mitad y limitaron a los Cavaliers a solo 47 puntos tras el descanso.
En defensa, Detroit presionó de manera constante y desorganizó las rotaciones ofensivas de Cleveland, que habitualmente funcionan con gran precisión.
Harden y Mitchell, sin acierto
El dúo ofensivo de los Cavaliers le abrió la puerta al rival. James Harden terminó con 23 puntos pero cometió ocho pérdidas de balón, según informó ESPN – su máximo en playoffs esta temporada. Donovan Mitchell apenas convirtió 6 de sus 20 intentos para sumar 18 puntos, una de sus peores noches en estos playoffs. Cuando ninguno de los dos bases crea tiros limpios, el ataque de Cleveland se paraliza, y eso fue exactamente lo que ocurrió en la segunda mitad.
Todo se decide el domingo
El Juego 7 se disputará el domingo en la Little Caesars Arena. Los Pistons, cabeza de serie número 1 en el Este, han sido casi invencibles en casa durante la temporada. El ganador se medirá con los New York Knicks en las Finales de Conferencia Este.
Un partido. Todo o nada.
Fuentes: ESPN, Yahoo Sports
