Después de 23 temporadas, cuatro campeonatos y más de 40.000 puntos en su carrera, LeBron James salió sin respuestas. «En cuanto a mi futuro, honestamente no lo sé», dijo el alero de los Lakers de 41 años tras la derrota 110-115 ante Oklahoma City en el Juego 4. «No sé lo que me depara el futuro.»
Una eliminación que se siente diferente
James jugó 40 minutos en lo que podría haber sido su último partido en la NBA: 24 puntos, 12 rebotes, una bandeja fallada en los segundos finales que selló la suerte de Los Ángeles. El Thunder cerró el barrido con un récord de 8-0 en estos playoffs, la mejor marca desde los propios Cavaliers de LeBron en 2017. Sin giros narrativos, sin proyecciones hacia la próxima temporada. Solo un jugador que dijo que se tomará tiempo para «reconfigurar con su familia» antes de tomar cualquier decisión, según informó Dave McMenamin de ESPN.
«Nunca saí a decir que me iba a retirar», aclaró James según McMenamin. «Pero no sé lo que me espera.»
Los números detrás de la pregunta
El único jugador en la historia de la NBA en completar 23 temporadas, máximo anotador de todos los tiempos, campeón con tres franquicias distintas – el palmarés no tiene parángon. Que a los 41 años todavía pueda aportar 24 puntos y 12 rebotes en un partido de eliminación no suena a despedida. Pero el cálculo mental, admitió el cuatro veces campeón, está más abierto que nunca.
Como agente libre, todas las opciones están sobre la mesa: volver a los Lakers, firmar con un contendiente o colgar las zapatillas definitivamente. La presencia de su hijo Bronny en la liga añade una dimensión personal que ningún escenario anterior contemplaba.
Lo que implica para los Lakers
Los Ángeles enfrenta un verano sin rumbo fijo. Austin Reaves ya anunció que rechazará su opción de 14,9 millones de dólares. El futuro de Anthony Davis tampoco está claro. Una franquicia construida en torno a LeBron espera ahora una respuesta que, en el mejor de los casos, llegará a mediados del verano.
Fuentes: ESPN (Dave McMenamin), NBA.com
