Jordan Walsh seguirá en Boston. El alero defensivo de los Celtics acordó una extensión de tres años y 15 millones de dólares, según Shams Charania de ESPN, asegurando su futuro con la franquicia antes de que expire su contrato rookie.
Walsh, de 22 años, completará primero la última temporada de su contrato rookie – valuado en 2,4 millones de dólares para 2026-27. Luego entrarán en vigor dos temporadas garantizadas, más una opción de equipo en el tercer año. Cifras razonables para un especialista en un equipo con rotación amplia.
Los números hablan
La temporada pasada, Walsh promedió máximos de carrera de 5,4 puntos y 4,0 rebotes por partido. Lo que llama la atención es su progresión en triples: 38%, frente al 27% de sus dos primeras temporadas. No son intentos desesperados – Walsh sale de bloqueos, atrapa y lanza en ritmo. El tipo de tirador de esquina que los sistemas de Boston siempre han valorado.
Su actividad defensiva tampoco es casualidad. Los Celtics no piden a sus aleros que arriesguen ni que abandonen a su marcador. Walsh lee las líneas de pase y recupera el balón sin desestabilizar la defensa.
Por qué la extensión tiene sentido
Brad Stevens no firma extensiones por sentimentalismo. Boston opera casi permanentemente por encima del tope salarial y el front office evalúa cada dólar. Walsh encarna el perfil que la franquicia lleva años priorizando: alto, capaz de defender varios puestos, sobrio con el balón y efectivo desde el perímetro.
Con Jayson Tatum y Jaylen Brown comprometidos a largo plazo, la estructura de Boston no cambia. Walsh ocupa ese lugar en el quinteto de apoyo que hizo posible el título de 2024. La extensión es la señal clara de la organización: este grupo se mantiene junto.
