Donovan Mitchell no esperó. El escolta de los Cleveland Cavaliers acordó el martes una extensión máxima de cuatro años por 273 millones de dólares, según informó Shams Charania de ESPN, en el primer día en que era elegible para hacerlo. La firma establece un nuevo récord histórico en la NBA: el valor anual promedio supera los 68 millones de dólares por temporada, por encima de los 67,9 millones de Shai Gilgeous-Alexander en Oklahoma City.
Mitchell (27,9 puntos y 5,7 asistencias en la temporada 2025-26) se convierte así en el jugador mejor pagado por valor anual en la historia de la liga, y lo hizo sin que nadie se lo exigiera.
Lo que dejó sobre la mesa
Con dos años todavía en su contrato actual, Mitchell podía haber esperado hasta el próximo verano para optar a un contrato máximo de cinco años valuado en aproximadamente 353 millones de dólares. Al firmar ahora, renuncia a cerca de 80 millones de dólares adicionales.
La extensión incluye cláusulas de protección: una player option de 76 millones de dólares para la temporada 2030-31 – cuando Mitchell tendrá 34 años – y un trade kicker completo, que le garantiza un bono del 15 por ciento sobre su salario restante en caso de traspaso. El compromiso es real, pero calculado.
Que haya firmado el primer día posible dice algo sobre su relación con la franquicia, más allá de los números.
Cleveland sabe quién es su hombre
Los Cavaliers operan este verano con dos grandes objetivos: asegurar a Mitchell y atraer a LeBron James como agente libre. El martes resolvieron el primero. Sea lo que sea lo que ocurra con James, el mejor jugador de Cleveland permanece – y su costo ya está definido.
Mitchell fue el motor de unos Cavaliers que se instalaron entre los mejores del Este en las últimas dos temporadas, llegando lejos en los playoffs de forma consistente. La firma reconoce ese rendimiento y la apuesta de la franquicia por su longevidad en el juego.
Si James llega a Cleveland, Mitchell comparte protagonismo con uno de los iconos de la historia de la liga. Si el alero se decanta por otra franquicia, el escolta sigue siendo la piedra angular de un equipo que ha demostrado que puede competir en los playoffs – ahora con el contrato de mayor valor anual en la historia de la NBA.
Cleveland tiene claro quién lleva el equipo. Y ahora lo tiene firmado.
