Nueva York llevaba 53 años esperando este momento. Este jueves, dos millones de aficionados colmaron Broadway para el desfile de los Knicks por el Canyon of Heroes, la avenida que la ciudad reserva para sus campeones.
La caravana partió a las 10 de la mañana desde Battery Park y concluyó en el Ayuntamiento, donde el alcalde Zohran Mamdani entregó las llaves de la ciudad a Jalen Brunson – MVP de las Finales – y al resto del plantel. Brunson, Karl-Anthony Towns y el entrenador Tom Thibodeau tomaron la palabra brevemente. Para cerrar la jornada, Alicia Keys interpretó Empire State of Mind, el himno no oficial de la ciudad. Las autoridades estimaron una asistencia superior a los dos millones de personas.
Brunson: récord y trofeo unánime
En el Juego 5 del 13 de junio, Brunson anotó 45 puntos para sellar el título 94-90 ante los Spurs – igualando el récord de Michael Jordan de más puntos en un partido decisivo de las Finales de la NBA. Quince de esos puntos cayeron en el último cuarto. Los 11 electores del Trofeo Bill Russell lo eligieron de forma unánime. En toda la serie, el base neoyorquino promedió 32,6 puntos, 4,6 asistencias y 4,2 rebotes.
Cómo llegaron hasta aquí
La franquicia neoyorquina llegó a estas Finales apoyada en una defensa de élite. En el Juego 4 remontaron un déficit de 29 puntos (81-52) para ganar 107-106 – señal clara de que este equipo no se rendía. En el partido decisivo, los Knicks mantuvieron a los Spurs por debajo de los 90 puntos pese a ir igualados en el descanso.
Cincuenta y tres años. Nueva York celebró como correspondía. Más detalles en NBA.com y en Yahoo Sports.
