Los Chicago Bulls tienen entrenador. Tiago Splitter, 41 años, toma el relevo de Billy Donovan, según informó Shams Charania de ESPN. La franquicia hizo oficial la contratación el martes, poniendo fin a una búsqueda que se extendió durante buena parte del receso.
El brasileño sabe ganar. A todos los niveles.
De campeón con los Spurs a técnico en Chicago
Seleccionado en el puesto 28 del draft de 2007, Splitter disputó siete temporadas como jugador antes de iniciar su carrera en los banquillos en 2018. Empezó como asistente en Brooklyn y luego formó parte del cuerpo técnico de Chauncey Billups en Portland. Cuando Billups tuvo que abandonar el equipo tras su arresto, Splitter asumió el mando de un plantel lleno de incógnitas.
El resultado: 42 victorias y 39 derrotas, séptimo puesto en la Conferencia Oeste y la primera clasificación de los Blazers a los playoffs en cinco años. Portland quería conservarlo. Chicago se lo llevó.
El perfil que la franquicia eligió
Splitter no es un nombre que genere expectación en el mercado de entrenadores. No tiene títulos como técnico principal, no es una figura mediática, no es un exjugador de la casa. De acuerdo con varias fuentes del medio estadounidense, es un entrenador que conecta con jugadores jóvenes y transforma la cultura de los vestuarios.
El vicepresidente ejecutivo de los Bulls, Bryson Graham, lo explicó así: «Tiago sobresalió por su inteligencia baloncestística, su capacidad para conectar con los jugadores y desarrollarlos, y por la forma en que sus equipos compiten cada noche. Ha ganado en todos los niveles del juego.»
Los Bulls llevan años atrapados en tierra de nadie: demasiado buenos para reconstruir, demasiado justos para competir. Splitter vivió esa misma situación en Portland y transformó el equipo en una temporada. La pregunta es si puede repetirlo en Chicago con una franquicia que lleva demasiado tiempo sin una identidad clara.
Un reto sin red
Asume un plantel sin un líder definido, sin All-Star bajo contrato, sin un sistema consolidado. Los Bulls llegan al draft del 23 de junio y a la agencia libre con espacio salarial, algunos jóvenes con proyección y una hinchada que ha esperado demasiado. Chicago no competirá por el título en 2026-27. Pero con Splitter, puede volver a ser un equipo difícil de vencer. Eso ya es un punto de partida.
Fuentes: Shams Charania / ESPN | NBA.com
