Chicago pierde una de sus voces.
Los Chicago Bulls confirmaron el domingo el fallecimiento de Stacey King, tricampeón de la NBA y comentarista televisivo de la franquicia durante más de dos décadas. Tenía 59 años. No se informó sobre la causa de la muerte. La Oficina del Médico Forense del condado de Cook abrió una investigación.
King llegó a Chicago en 1989 como sexta selección del Draft, procedente de la Universidad de Oklahoma. Como novato, disputó los 82 partidos de la temporada promediando 8,9 puntos y 4,7 rebotes saliendo desde el banquillo, junto a Michael Jordan, Scottie Pippen y Horace Grant. Tres títulos llegaron después: 1991, 1992 y 1993. King no era el protagonista. Nunca pretendió serlo. Pero tiene tres anillos, y los ganó todos.
Más de dos décadas detrás del micrófono
Su carrera como jugador terminó en 1996. Lo que vino después fue tan relevante como lo anterior. Durante más de 20 años comentó los partidos de los Bulls en televisión, ganó un Emmy Award y construyó una conexión auténtica con la afición de Chicago. Sus apodos espontáneos, su entusiasmo genuino y su visión del juego desde adentro lo convirtieron en parte del tejido de la franquicia.
“Me encantó ser un Bull”, dijo en varias ocasiones. El público lo creyó siempre.
Los homenajes llegan desde toda la liga
Desde el domingo por la noche, excompañeros, jugadores actuales y directivos de la NBA compartieron recuerdos de un hombre que sirvió a la misma ciudad dos veces: primero con el uniforme y luego con el micrófono.
La franquicia no había informado sobre los detalles de los servicios conmemorativos al cierre del domingo.
El fallecimiento de King ocurre en plenas Finales de la NBA 2026, donde los New York Knicks y los San Antonio Spurs disputan el título. Chicago observa desde la distancia. El último campeonato de los Bulls data de 1998. King fue parte del equipo que ganó los tres primeros de esos seis anillos: 1991, 1992 y 1993, un papel que suele quedar en segundo plano cuando se recuerda la dinastía de Jordan.
En siete temporadas como profesional promedió 6,1 puntos y 3,4 rebotes. Los números cuentan solo una parte. Los tres banners que cuelgan en el United Center completan la historia.
La NBA pierde una voz inconfundible. Chicago pierde a uno de los suyos.
