Los Angeles Clippers abrieron el camp de entrenamiento el 29 de septiembre con cuatro jugadores fuera de la pista. Bradley Beal y Brandon Ingram encabezan la lista de bajas, junto al alero Nerlens Miller y el pivot Jalen Niederhauser, mientras el entrenador Ty Lue afronta la tarea de integrar una plantilla renovada.
Beal e Ingram, las grandes ausencias del día uno
Beal, incorporado en el verano para aportar anotación y experiencia, se queda al margen por un problema en la parte inferior del cuerpo no especificado. El escolta cumplirá 34 años en enero y suma una historia de lesiones que lo mantuvo en solo 55 partidos la temporada pasada. Los Clippers no quieren apresurarse y esperan tenerlo disponible antes de que comience la pretemporada.
Ingram, que llegó mediante traspaso desde Nueva Orleans en febrero, gestiona una molestia en el hombro derecho que no requirió cirugía pero necesita tiempo. Promedió 24,1 puntos y 5,3 rebotes con los Pelicans antes del movimiento y está llamado a ser el segundo creador del quinteto titular junto a Norman Powell y Kawhi Leonard.
Miller y Niederhauser completan el parte médico
Miller, alero en su segunda temporada profesional, arrastra un esguince de tobillo izquierdo de agosto. Niederhauser, el pivot suizo con contrato mínimo de dos años, se recupera de un gesto quirúrgico menor en la rodilla durante el verano. Ninguna de las dos bajas se prevé que se extienda hasta la temporada regular.
Nueva dirección, reloj en marcha
Los Ángeles afronta la temporada 2026-27 con una plantilla más compacta y mayor flexibilidad, tras caer en la primera ronda en primavera. Cuatro ausencias en el día uno no son una crisis. Pero los Clippers necesitan ver a Beal e Ingram juntos sobre la cancha antes de que los resultados importen. Según informó Yahoo Sports, ambos están en el listado día a día y podrían reincorporarse a los entrenamientos colectivos antes del primer partido de pretemporada, el 8 de octubre en Sacramento.
