En once días, la pregunta que ha definido el verano entero de Portland tendrá su primera respuesta concreta. ¿Pueden Damian Lillard y Ja Morant compartir cancha?
Cuando los Trail Blazers abran su training camp el 29 de septiembre, los dos bases tendrán que empezar a resolver algo que sobre el papel parece atractivo pero que en la práctica conlleva riesgos reales: dos bases con tendencia a dominar el balón, un solo sistema ofensivo y una franquicia con expectativas renovadas. Portland apostó fuerte por esta pareja. Ahora llega el momento de la verdad.
Cómo Portland llegó hasta aquí
El regreso de Lillard está bien documentado. Se rompió el tendón de Aquiles en el Juego 4 contra los Pacers durante los playoffs de 2025, todavía bajo contrato con los Milwaukee Bucks. La operación llegó días después. Pasó toda la temporada 2025-26 en rehabilitación, con más de 100.000 tiros trabajados en la sombra según varios informes. En febrero de 2026, durante el fin de semana All-Star, ganó el concurso de triples por tercera vez en su carrera, su primera declaración pública antes de volver a cualquier contexto de equipo.
Luego llegó la elección: quedarse en Milwaukee o volver a Portland. Lillard eligió Portland en un contrato de tres años y 42 millones de dólares con cláusula anti-traspaso. A sus 36 años, esa cláusula vale más que la cifra. Morant llegó vía traspaso que envió a Jerami Grant y Kris Murray a Memphis: dos veces All-Star, uno de los creadores más espectaculares de la NBA cuando está sano y un jugador que, como Lillard, necesita el balón en sus manos para ser él mismo.
La pregunta que nadie ha respondido aún
El backcourt de Portland reúne a dos jugadores que quieren ambos liderar el pick-and-roll, atacar hacia el aro e iniciar el ataque. Ese es el problema de fondo. El entrenador Chauncey Billups tendrá que encontrar roles sin balón que ninguno de los dos ha ocupado con regularidad a lo largo de su carrera.
La franquicia baraja que Lillard salga desde el banquillo en un principio, mientras recupera sensaciones tras el Aquiles, dejando a Morant como titular. Sin Shaedon Sharpe, seis meses fuera tras una rotura de menisco en agosto, el margen de error de Portland es más estrecho de lo planeado. Los Blazers no serán candidatos a los playoffs en el Oeste. Pero como experimento de alto voltaje sobre cómo dos estrellas aprenden a convivir, Portland podría ser el equipo más interesante de seguir desde la primera noche de temporada. El test empieza en once días.
Fuentes: ESPN | Eastern Herald | CBS Sports
