Kentavious Caldwell-Pope llega a Filadelfia. El alero veterano acordó un contrato de un año por 3,9 millones de dólares – el salario mínimo para veteranos con más de 10 años en la liga – con los 76ers, después de obtener un buyout con los Memphis Grizzlies. Según informó Shams Charania de ESPN, el acuerdo se finalizará una vez que Caldwell-Pope pase por el proceso de waivers. La firma lo reúne con LeBron James, quien firmó con Filadelfia hace dos días.
KCP y LeBron tienen historia. En 2020 ganaron el título juntos con los Lakers en la burbuja de Orlando, antes de que cada uno tomara su propio camino. El georgiano consiguió su segundo anillo en Denver en 2023. Ahora llega a sus 33 años con un palmarés envidiable, aunque la temporada pasada fue irregular: 8,4 puntos, apenas 31,6% en triples y solo 51 partidos con Memphis por problemas físicos.
El rol que Filadelfia le pide
El salario mínimo lo dice todo. Los 76ers no buscan un anotador – tienen a Embiid y Maxey para eso. Necesitan un defensor perimetral capaz de cubrir dos o tres posiciones, trabajar los switchs en los bloqueos y lanzar el triple de esquina cuando la defensa se derrumba sobre sus estrellas. Eso es lo que KCP lleva una década entregando, en equipos ganadores y en momentos que importan.
La incógnita es la salud. Ha tenido ausencias prolongadas en sus dos últimas temporadas, y Filadelfia lo necesita disponible en los playoffs. Si se mantiene en pie, es un dos veces campeón por el precio mínimo: difícil encontrar eso en el mercado.
Filadelfia toma forma como candidato al título
El roster de los 76ers va adquiriendo peso. LeBron James con 41 años, Joel Embiid como ancla, Tyrese Maxey conduciendo el ataque y ahora un especialista que conoce el camino al campeonato. La franquicia apuesta claramente por la experiencia para cerrar la brecha con los equipos más jóvenes de la Conferencia Este – Celtics y los Knicks, campeones vigentes.
Si la apuesta funciona, Philadelphia podría ser la historia del año en la NBA. Por ahora, cada movimiento que hace el equipo apunta en esa dirección.
Fuentes: ESPN – Shams Charania; NBC Sports
