Los New York Knicks no solo barrieron a los Philadelphia 76ers – lo hicieron con una exhibición de triples que quedará en los libros de historia. Nueva York anotó 25 triples el domingo, igualando el récord de playoffs de la NBA, en un aplastante 144-114 que completó el barrido y les otorgó su segundo acceso consecutivo a las Finales de la Conferencia Este.
Un primer cuarto para la historia
Once de esos triples llegaron solo en el primer cuarto, igualando el récord de la NBA en playoffs para un único periodo. Filadelfia no tuvo respuesta. La defensa de los Sixers, ya debilitada por la ausencia de Joel Embiid, se derrumbó cuando Nueva York anotó 11 de 14 triples en los primeros 12 minutos. En el descanso, el partido estaba sentenciado.
McBride lidera desde el inicio
Miles McBride – titular en lugar del lesionado OG Anunoby – cerró la noche con 25 puntos con un 7 de 11 en triples, ofreciendo la respuesta más contundente posible a cualquier duda sobre la profundidad del plantel neoyorquino. Jalen Brunson (22 puntos) dirigió el ataque con eficiencia, mientras que Karl-Anthony Towns y Josh Hart sumaron 17 puntos cada uno. En total, los Knicks convirtieron 25 de 55 intentos desde el perímetro (45,5 %), una cifra notable en temporada regular y extraordinaria en un partido eliminatorio.
Balance de la serie y perspectivas
Nueva York barrió las cuatro series con un margen acumulado de 81 puntos: 144-98, 108-102, 108-94, 144-114. Los 76ers, sin Embiid, nunca fueron un rival real. Pero un barrido en segunda ronda confirma la solidez de una franquicia construida con paciencia durante varios años para convertirse en uno de los conjuntos más completos del Este.
Los Knicks esperan ahora al ganador de la serie entre los Detroit Pistons y los Cleveland Cavaliers – Detroit lidera 2-1 antes del Juego 4 del lunes. Una segunda participación consecutiva en las Finales del Este, y la confianza proyectada en esta actuación, convierten a los Knicks en el último equipo que cualquiera querría enfrentar en la Conferencia Este.
